En el japonés cotidiano, lo más habitual son los números arábigos (1, 2, 3). Los verás en precios, fechas, horas, direcciones y números de teléfono, y en la mayoría de los textos horizontales. Los números en kanji (一, 二, 三) se usan en la escritura vertical, en nombres y en expresiones fijas como 一人 (ひとり, una persona) y 三日月 (みかづき, luna creciente), y en contextos más tradicionales o formales. En contratos y documentos financieros a veces se usan numerales formales especiales, como 壱 (1), 弐 (2) y 参 (3), que son más difíciles de alterar.
Al contar objetos, el japonés añade un contador después del número, y la lectura puede cambiar: 一つ (ひとつ), 一人 (ひとり), 三本 (さんぼん).